31 de octubre de 2026 · 5 minutos de lectura
Tener un negocio pequeño en Costa Rica ya es suficiente trabajo como para además estar peleando con Hacienda. Con la llegada de TRIBU-CR, la nueva plataforma del Ministerio de Hacienda, los formularios cambiaron de nombre y de forma, pero las obligaciones siguen siendo las mismas. Y Hacienda ahora cruza más información que nunca.
1. No declarar porque «este mes no vendí nada»
Es el error más común y el más caro en proporción. Si usted está inscrito en el régimen general, tiene que presentar la declaración del IVA todos los meses, aunque no haya vendido un solo colón. La declaración en cero también es obligatoria.
Hacienda sanciona cada declaración presentada fuera de plazo con medio salario base, ₡231.100 en 2026, sin importar que el monto a pagar sea cero. Tres meses de descuido son casi ₡700.000 en multas por no hacer un trámite de cinco minutos. En nuestra guía de multas de Hacienda están las demás sanciones y cómo rebajarlas.
Cómo evitarlo: si su actividad está pausada, declare en cero igual. Y si cerró el negocio definitivamente, no basta con dejar de facturar: hay que tramitar la desinscripción ante Hacienda.
2. Perder (o nunca pedir) las facturas electrónicas de sus compras
Cada compra que hace su negocio con factura electrónica a su nombre tiene dos beneficios: el IVA que pagó se puede rebajar del IVA que cobra (crédito fiscal), y el gasto se puede deducir del impuesto sobre la renta.
Cuando compra sin pedir factura, o la pide pero nunca la registra, está pagando impuestos de más dos veces: en el IVA de ese mes y en la renta del año.
Cómo evitarlo: pida siempre la factura con su número de cédula, verifique que le llegue al correo y acepte o rechace los comprobantes que recibe. Un buen sistema contable hace esto casi solo.
3. Mezclar la plata del negocio con la plata personal
Pagar el súper con la tarjeta del negocio o recibir pagos de clientes en la cuenta personal parece inofensivo. Pero cuando llega la declaración de renta, nadie puede decir con certeza cuánto ganó realmente el negocio.
Además, Hacienda puede cruzar los movimientos bancarios contra lo que usted declara. Si entra más plata de la que facturó, le toca a usted demostrar de dónde salió.
Cómo evitarlo: abra una cuenta bancaria solo para el negocio y páguese a usted mismo un monto fijo desde ahí. Es el cambio más simple y el que más orden trae.
4. Dejar todo para el día 15
La declaración del IVA, ahora el Formulario 150 en TRIBU-CR (antes D-104), vence el día 15 de cada mes por el mes anterior. Si cae fin de semana o feriado, se corre al siguiente día hábil.
Desde que arrancó TRIBU-CR ha habido días de fallas y saturación justo en las fechas de cierre, y Hacienda no siempre da prórroga. Si la plataforma se cae el día 15 a las 10 de la noche, la multa es suya.
Cómo evitarlo: tenga la información lista en la primera semana del mes y declare con al menos tres días de margen. Para no olvidar las demás fechas del año, como la renta en marzo y los pagos parciales, use nuestro calendario de vencimientos; puede suscribirse desde el celular.
5. Estar en el régimen equivocado
Muchos micronegocios se inscribieron hace años en el régimen general o en el simplificado sin que nadie les explicara la diferencia, y nunca lo volvieron a revisar.
El Régimen de Tributación Simplificada puede ahorrarle trabajo y dinero si su actividad califica, pero tiene límites de compras, activos y empleados. Si se pasa de esos límites, Hacienda puede reclasificarlo al régimen general, y no hay derecho a oponerse.
Al revés también pasa: negocios en el régimen general que calificarían para el simplificado y están cargando con más obligaciones de las necesarias. El reglamento del régimen simplificado se reformó en octubre de 2025, así que vale la pena revisarlo. Lo explicamos en la guía Régimen Simplificado o tradicional.
Cómo evitarlo: revise una vez al año su régimen y su actividad económica registrada en TRIBU-CR. Si su negocio cambió, su inscripción también debería cambiar.
El orden sale más barato que la multa
Ninguno de estos errores requiere conocimientos complicados para evitarse. Requiere constancia: declarar a tiempo, guardar las facturas y separar las cuentas. El problema es que, cuando uno está atendiendo clientes, eso es lo primero que se queda para después.
En Praxen acompañamos a micronegocios de la GAM con planes mensuales que incluyen las declaraciones, la contabilidad y el software contable. Usted se dedica a su negocio; nosotros nos encargamos de que Hacienda no le dé sustos.
Este artículo es informativo y refleja la normativa vigente a la fecha de publicación. Las reglas tributarias cambian con frecuencia; antes de tomar una decisión, escríbanos y en Praxen revisamos su caso sin costo.
Fuentes
- Alegra: declaraciones tributarias del segundo semestre de 2026 (Formulario 150 y sanción por presentación tardía)
- Semanario Universidad: la declaración de renta del período 2025 en TRIBU-CR
- La Nación: Tributación no dará prórroga para la declaración del IVA en TRIBU-CR
- PwC: se reforma el reglamento del Régimen de Tributación Simplificada (vigente desde el 13 de octubre de 2025)
- El Financiero: ocho preguntas para comprender y aplicar bien el régimen simplificado